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Morgue o depósito de cadáveres: qué es y qué tipos existen

Aficionados o no a las series y películas relacionadas con el crimen, en las que se plantea la resolución de un asesinato, todo conocimiento de lo que es una morgue o depósito de cadáveres se reduce a la ficción. Así es, al menos, en muchos casos.

¿Cuánto difiere la realidad de lo que se nos muestra en pantalla? ¿Qué es exactamente una morgue o depósito de cadáveres? ¿Todas las personas fallecidas pasan por uno? Lo vemos.

Qué es la morgue o depósito de cadáveres

Un depósito es un lugar en el que contener o conservar algo, luego cualquier habitación con cámaras frigoríficas destinadas a preservar un cadáver para retrasar su descomposición, y prepararlo para enterrarlo o incinerarlo, se puede considerar depósito de cadáveres.

Dependiendo de dónde se encuentre esta habitación refrigerada, tendrá un uso mayoritario determinado. Así, el depósito de cadáveres de un hospital puede acoger prácticas para la identificación del cuerpo y la autopsia, si procede, aunque el uso más habitual es como estancia temporal mientras es trasladado. En una funeraria o un tanatorio se usará para las tareas de tanatopraxia y tanatoestética.

Hablamos del concepto general, pero el término “depósito de cadáveres” tiene una definición más específica en el diccionario de la Real Academia. Lo define como un lugar provisto de refrigeración, pero alude a motivos de investigación científica o judicial para explicar su sentido.

Origen e historia

De la historia de las morgues da alguna pista la etimología, que viene del francés “morgue” y significa “mirar solemnemente”. El concepto no se asoció desde un principio a los cadáveres, sino a las cárceles: era el lugar donde se llevaba a los nuevos prisioneros para ser reconocidos por los guardianes.

Fue en el siglo XV cuando adquirió el significado que hoy tiene. El término se uso para hacer referencia al lugar del Grand Châtelet, una fortaleza en la margen derecha del Sena, donde se almacenaban para su identificación los cadáveres desconocidos.

Cuando Napoléon ordenó su demolición para construir otro edificio que tendría el mismo uso, se le atribuyó oficialmente el nombre La Morgue. El edificio estaba situado entre la Facultad de Medicina de la Universidad de La Sorbona, el juzgado y el cuartel de policía.

¿Qué tipos existen?

Generalmente se identifican dos tipos de cuartos fríos, según la temperatura que alcancen. Esta determinará su uso.

Los cuartos que alcanzan temperaturas bajo cero, desde -10 ºC a -50 ºC, pueden frenar la descomposición de un cuerpo por más tiempo, algo necesario cuando hay algo que impide que su enterramiento/incineración se desarrollen con normalidad: el cadáver no ha sido identificado, la persona ha fallecido en circunstancias sospechosas, etc.

Los cuartos con temperaturas sobre cero (entre 2 y 4 ºC) en la que el cuerpo no llega a congelarse por completo, están pensados para un uso menos prolongado. Eso no quiere decir que no puedan albergar un cuerpo por varias semanas, pero su descomposición no se ralentizará con tanta efectividad como en un cuarto más frío.

¿Dónde existen estas salas frías?

Podríamos decir que la mayoría de salas frías se concentran entre los hospitales y los tanatorios, al menos en España. En ambos cumple una función de conservación temporal del cadáver pero, como decíamos, suelen tener usos diferentes más allá de eso. También puede haber cámaras frigoríficas mortuorias en una funeraria o en un cementerio, y ambos pueden ser de titularidad privada o pública.

Las salas frías también son imprescindibles en los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses, repartidos por todo el territorio y dedicados a peritajes médico-legales. En concreto, su campo de acción es el control frecuente de lesionados la valoración de daños corporales que sean objeto de actuaciones procesales, según explica la web del Ministerio de Justicia.

La función del depósito de cadáveres de un instituto forense es muy concreta, pero en momentos excepcionales puede albergar los cuerpos de personas fallecidas en circunstancias naturales. Así sucedió durante la crisis sanitaria del coronavirus, cuando el alto número de fallecidos saturó los depósitos de hospitales y tanatorios. El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de la Ciudad de la Justicia de Barcelona, por ejemplo, llegó a tener una mayoría de cámaras ocupadas con personas fallecidas por muerte natural, y no violenta.

Durante el mismo periodo, Madrid tuvo que utilizar como morgue el Palacio de Hielo, al menos hasta que las saturadas funerarias pudieran retirar los cuerpos para su incineración o inhumación.

¿Todos los hospitales tienen morgue?

En todos los hospitales mueren personas, así que debería haber una sala específica con cámaras frigoríficas para conservar los cuerpos mientras llega la funeraria. Es frecuente además que haya que practicar pruebas concretas, como la autopsia, que se realiza cuando la persona ha fallecido por causas violentas o inesperadas. El sitio para practicarlas es la morgue, aunque también se puede ocupar el instituto forense.

El depósito de cadáveres o morgue es, en definitiva, un lugar temporal por la que un ser querido fallecido pasa antes de ser incinerado o enterrado. Allí se le practicarán las pruebas que procedan, se preparará el cuerpo (tanatopraxia y tanatoestética) y aguardará su destino final.

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