lápida funeraria

Lápidas funerarias: tipos, precios y frases que incluir

¿Quién no ha paseado alguna vez por un cementerio y se ha quedado mirando alguna lápida funeraria que ha llamado su atención? Lejos de parecer una actividad tétrica, los cementerios son lugares de paz a los que se va para presentar respetos a los seres queridos, y las lápidas se configuran como gran herramienta para el recuerdo de quien tras ella yace. Además, la creatividad artística tiene lugar en su producción.

¿Qué son exactamente las lápidas funerarias? ¿De qué tipos se pueden encargar? ¿Cuánto cuestan? Son algunas de las cuestiones que abordamos a continuación.

Qué son las lápidas funerarias

Las lápidas son piedras llanas en las que se pone una inscripción, siguiendo una definición general. Sirven para sellar el nicho o tumba donde se entierra un fallecido, y muestran sus datos personales para que familiares y amigos le puedan localizar: nombre y apellidos, fecha de nacimiento y fallecimiento y alguna frase conmemorativa. Con frecuencia se incluyen símbolos e imágenes, como los religiosos, así como la fotografía de la persona fallecida.

Tipos

El catálogo de lápidas es amplio y habitualmente es la funeraria quien la muestra a la familia. Desde las clásicas a las lápidas de diseño, que en algunos casos resultan de lo más modernas, hay bastante donde elegir.

Una primera clasificación atiende al material a emplear. En otro tiempo se usaban las lozas de piedras del campo, pero desde ahí el abanico se abrió a la pizarra, la caliza, el mármol, el granito, la arenisca o incluso la madera, cada uno con sus ventajas e inconvenientes.

Pero más que el material, la disposición y la forma de la lápida resultarán incluso más significativas, contribuyendo a configurar la imagen del propio cementerio.

Las placas son las más comunes, pues se colocan en los nichos. Por lo tanto, son piezas rectangulares generalmente, aunque también pueden tener forma de cúpula u otras.

El marcador, por su parte, es un bloque de piedra que se coloca sobre la tumba para marcar la ubicación, y que también se talla para dar datos de la persona fallecida allí enterrada. La información suele ser más escueta que en las placas, pues se limita a fecha y nombre, y un subtipo de esta son los marcadores inclinados.

El marcador o lápida también se puede disponer en forma de cruz latina, de calvario o celta, incluso de obelisco o columna. Quizás no sea un formato tan habitual en España, pero si resulta conocido por su peculiaridad. Lo vemos, por ejemplo, en el Cementerio Estadounidense de Normandía, un camposanto y memorial de la Segunda Guerra Mundial que se encuentra en Colleville-sur-Mer, en Francia.

Al margen de estos formatos clásicos, se puede recurrir a otros que recojan de una manera más específica la personalidad del fallecido: desde grabados que retraten alguna afición (como un escudo de fútbol) a lápidas policromadas, esculturas, etc.

¿Qué tener en cuenta antes de comprar?

Lo más relevante es el material. El más habitual es el granito, pues es el que mejor se comporta ante la variedad de condiciones climatológicas y el paso del tiempo. El clima, precisamente, es uno de los factores que más influyen en la elección.

El precio también influye, claro, luego lo ideal es que un experto te asesore de qué es lo mejor dentro de tus posibilidades. Normalmente las funerarias manejan un catálogo razonablemente amplio, pues las circunstancias de las familias que deben escogerlas es muy variada.

Algunos fabricantes disponen simuladores para poder mostrar a las familias una imagen de cómo quedará la lápida, atendiendo todas sus peticiones de color, forma y diseño. Puede ser útil, pero no es muy habitual dedicar demasiado tiempo a la elección. Además, es frecuente que se atiendan los deseos del familiar fallecido.

Precio: ¿cuánto cuestan?

El precio de una lápida vendrá determinado por el material, la técnica de grabado a emplear y el acabado, entre otras. Dada la variedad, hay un rango amplio de precios.

Un ejemplo: una lápida de granito de dos centímetros de grosor puede costar unos 150-200 euros. Cortarla a media y pulirla supone agregar unos 50 euros, y grabarla con los datos de la persona fallecida más una dedicatoria  son otros 100 euros.

Como mínimo son 300 euros, pero habría que sumar la técnica a emplear. El relieve simple de una lápida sale por unos 50 euros, a sumar a los conceptos anteriores, y las imágenes con láser en toda la lápida con incrustaciones de color cuestan más de 1000 euros. En medio de ambas están el resto de técnicas: grabado láser de motivos, grabado láser de fotos, incrustaciones cerámicas, incrustaciones de otro tipo o relieves normales de motivos acordes (como cristos o cruces).

¿Dónde comprar lápidas para nichos?

Quien trabaja los materiales en el modo especificado por la familia es el marmolista. Si así lo desean, los seres queridos de un fallecido puede ponerse en contacto con ellos directamente, solicitando diferentes presupuestos y preguntando por servicios específicos como el simulador.

Lo habitual, sin embargo, es que la familia hable directamente con el agente funerario, la persona que le atenderá después del fallecimiento para elegir tanto este como otros detalles (ferétro, flores, funeral, enterramiento/incineración…). Que todos los servicios estén centralizados resulta más cómodo para la familia, que puede centrarse en sobrellevar su dolor.

Complementos para lápidas

Las incrustaciones se consideran complementos y, aunque encarecerán el precio final, jugarán un papel destacado en el resultado final. Entre todas las opciones, sin embargo, destaca una.

Placas

Las placas de acero inoxidable para lápidas o columbarios también son frecuentes, y suelen contener bien los datos personales del difunto, bien alguna frase conmemorativa. Se puede usar de forma provisional hasta que la lápida esté lista, pero no solo se colocan en tumbas y nichos. También se encargan para memoriales en casa, por ejemplo, en el jardín donde se han enterrado los restos de un animal de compañía.

Algunos especialistas se dedican a la venta online de placas, de manera que con una herramienta digital se puede incluir lo que se desee y recibirla en casa.

Frases e inscripciones para lápidas

Lo más estándar es también lo más frecuente. Hablamos de frases como DEP, QEPD, RIP (no del inglés “rest in peace” sino del antepasado latino “requiscat in pace”) o “Tu familia no te olvida”. Es posible que también hayas visto en el cementerio la sigla STTL, del latín “Sit tibi terra levis” (que la tierra te sea leve).

A partir de ahí, las posibilidades son ilimitadas, aunque siempre habrá que ceñirse a un espacio concreto. Muchas familias optan por incluir algún poema o una frase que representase al difunto. Dedicamos todo un post a los epitafios, así que puedes repasarlo para tomar algunas ideas.

Las lápidas funerarias, en definitiva, son una herramienta más de cuantas se suelen precisar para dar sepultura a un difunto. Sus tipos y precios son muy variados, y su diseño puede tener un papel destacado en la imagen de un cementerio.

Calificación:
5/5
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