COMPARTIR ATÍCULO

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on whatsapp
Share on print

Cómo superar la muerte de un ser querido [PASOS + GUÍA]

como superar la muerte de un ser querido
ÍNDICE DE CONTENIDOS

Saber cómo superar la muerte de un ser querido puede proporcionar herramientas útiles para afrontar el duelo. Y es que, aunque se trate de un fenómeno natural de la vida, no nos exime de experimentar dolor y otros sentimientos tras la pérdida de una persona que ha significado mucho para nosotros.

A partir de nuestra formación, experiencia y consulta de fuentes, tratamos de proporcionarte información que pueda ayudarte en estos duros momentos. Entre nuestras misiones está la de acompañar, y las tecnologías digitales nos brindan una oportunidad que merece ser aprovechada.

Cómo te sientes tras la pérdida de un ser querido

Como te contamos en nuestro post sobre las etapas del duelo, fue la psiquiatra suizo-estadounidense Elisabeth Kübler-Ross la que expuso la teoría de las cinco etapas del duelo a finales de los años 60.

Sin embargo, tanto ella misma como la investigación reciente insisten en que no se deben tomar al pie de la letra: ni se suceden siempre en el mismo orden, ni duran lo mismo ni, en definitiva, todo el mundo las experimenta igual.

Son varios los factores que determinan cómo nos sentimos durante el duelo, y uno de ellos es la edad. Un niño o un adolescente, cómo es lógico, puede experimentar emociones diferentes a las de los adultos, aun con dolor.

Otros factores que intervienen son la relación que tuvieras con la persona fallecida en vida o tu contexto particular y las circunstancias en la que se produce la muerte. Por ejemplo, se dice que el sufrimiento por una larga enfermedad actúa como duelo anticipatorio, es decir, va preparando para el desenlace final.

Síntomas en cada fase de duelo

Repasar los síntomas asociados a cada fase te puede servir de guía para entender lo que estás sintiendo, es decir, por qué tienes ese sentimiento o esos pensamientos recurrentes. Pero insistimos en que las fases no son lineales ni tienen por qué conllevar las mismas emociones.

Según cuentan los doctores Melinda Smith, Lawrence Robinson y Jeanne Segal a Help Guide, estos son algunos de los síntomas emocionales que se pueden experimentar durante el duelo. Los repasamos por fases:

  • Negación. Es la que generalmente tiene lugar tras la muerte, y suele ir asociada al estado de shock inicial y al desconcierto. Según las circunstancias, no es fácil aceptar lo que ha pasado, y se llega incluso a negar la realidad.
  • Ira. Es una fase muy intensa que se caracteriza por la rabia y el enfado, y es también frecuente que aparezcan la frustración y la impotencia. En la búsqueda interior de explicaciones, que no serán racionales en estos momentos duros, también es frecuente culpar a otra persona.
  • Negociación. Esta etapa se da con más vehemencia en las personas a las que se diagnostica una enfermedad terminal, así como en sus familiares. Aún están instalados/as en la idea de que, con un cambio de actitud (buscando alternativas al tratamiento, por ejemplo), pueden hacer algo. En la persona que está pasando un duelo es más difícil describir los sentimientos de esta etapa. Pueden aparecer la tristeza, la culpa, el miedo o incluso cierta calma y esperanza previa a sumirse en la siguiente fase.
  • Depresión. Se caracteriza por una tristeza y un dolor profundo. Es el síntoma más universal del duelo, y se acompaña de la sensación de vacío, desesperación y soledad. También puede aparecer el miedo y, en casos más extremos, la ansiedad y los ataques de pánico. Para afrontarlos, es posible que haya que buscar ayuda profesional.
  • Aceptación. Esta fase se caracteriza por la paz interior y la calma. De algún modo, conseguimos pegar las piezas del cristal roto para poder seguir adelante, aunque las grietas continúan con nosotros. Y es que el dolor y la nostalgia seguirán acompañando, pero hemos aprendido a vivir con ellos.

Los doctores también recuerdan cuáles son los síntomas físicos asociados al duelo: cansancio y fatiga, náuseas, sensación de debilidad, pérdida o ganancia de peso y dolores gastrointestinales o de otra índole. Otro síntoma muy frecuente es el trastorno del sueño, manifestado sobre todo en insomnio.

¿Cuánto dura el duelo por un ser querido?

Los/as especialistas coinciden en que no hay un tiempo considerado normal para superar la pérdida de un ser querido. De hecho, hay un mito que dice que el duelo dura en torno a un año, e incluso se le da explicación: en la última edición de las diferentes efemérides (cumpleaños, aniversarios, fiestas…), la otra persona sí estaba. Por eso su recuerdo duele más.

Pero no. No hay un tiempo específico para pasar el duelo, y puede ser muy diferente persona a persona. En lo que sí se coincide es en que la intensidad de las emociones va remitiendo hasta alcanzar el estado de calma y aceptación. Sin remisión progresiva sí podríamos estar hablando de una complicación en el duelo.

Cómo aceptar la muerte de un ser querido

Cómo decíamos, saber cómo superar una pérdida puede servir de guía general, no se trata de seguirla punto a punto como si se tratara de un manual de instrucciones.

Pero tanto nuestra experiencia cotidiana con el duelo como las fuentes consultas nos indican que seguir estas estrategias ayuda, hayas perdido a un familiar o a alguien con quien tenías un gran amistad. Podemos resumirlas en dos grandes capítulos.

1. Busca el apoyo de tu círculo

Tienes que intentar no encerrarte en tu propia burbuja pensando que a los demás les incomoda que abras tus sentimientos o quieras hablar de la otra persona. Compartir el dolor puede aligerar la carga, así que intenta hablar con alguien que se preocupe por ti y esté dispuesto/a escuchar.

Cuando termina el funeral y la mayoría de familiares y amigos/as se van a casa, te quedará tu círculo íntimo. Pasa tiempo con ellos, exprésate, llora y pide ayuda con trámites como la herencia. No trates de ocultar tus sentimientos por orgullo, por demostrar que eres fuerte ni tratando de proteger la estabilidad emocional de los demás.

Si no te sientes cómodo/a o escuchado/a, intenta buscar otras fuentes que sean reconfortantes. Puede ser tu propia fe, si eres creyente, realizando los rituales necesarios, yendo a misa o hablando con las personas de tu comunidad, como el sacerdote.

También puedes buscar un grupo de apoyo, preguntando en la misma iglesia, a algún especialista o en el hospital. Quienes han experimentado pérdidas en condiciones similares te pueden ayudar, y resulta sorprendente lo comprendidos/as que nos podemos sentir con personas que no conocíamos hasta el momento. Puede que incluso más que con familiares y viejos/as amigos/as, así que este puede ser un momento óptimo para ampliar el círculo.

2. Cuídate

Cuidarte es afrontar tus sentimientos y asumir que no puedes suprimir lo que te pasa. Tampoco ocultarlo ni evitarlo, pues eso solo prolongará en proceso y aumentará el riesgo de duelo sin resolver, que puede convertirse en patológico. La ansiedad, el abuso de sustancias y otros problemas graves podrían hacer acto de presencia en ese caso.

Tampoco permitas que nadie te diga cómo te sientes o cómo deberías sentirte. Nadie está dentro de ti y tu duelo solo es tuyo, así que sobra cualquier comentario que te induzca a creer que ya deberías haber superado la pérdida.

Escúchate a ti mismo/a y encuentra la manera de expresarte. Hay personas que prefieren escribir, por ejemplo, una carta al ser querido fallecido. Otras optan por repasar álbumes de fotos antiguas, o configuran algún espacio de la casa a modo de altar de homenaje.

Mantener los hábitos también ayuda, pero hay que esforzarse en que estos sean saludables. Comer bien, hacer ejercicio y dormir las horas suficientes, o al menos intentarlo, tiene beneficios siempre, más aún en estos duros momentos. Un cuerpo sano propiciará una mente sana, y al revés.

Los hobbies e intereses también pueden ayudar por la distracción que proporcionan. Tienen relación con esto las efemérides, esos momentos destacados del año que nos pueden remover por dentro tras la pérdida. Trata de hacer planes, por ejemplo, una cena en familia o con amigos/as, algo que te haga sentir comodidad.

¿Sirve la psicología para superar un duelo?

Por supuesto, y es el tercer gran pilar que debes considerar para saber cómo superar el duelo o cómo aceptar la muerte de un ser querido. El tratamiento de Psicología te proporcionará el alimento que necesitas para la salud de tu mente. Te dará herramientas y estrategias para alcanzar ese estado de equilibrio, aunque eres tú quien debe completar el proceso.

Hay síntomas que inducen a pensar que podrías estar atravesando complicaciones en el duelo: pensamientos intrusivos o imágenes de tu ser querido, negación de la muerte, imaginar que sigue vivo/a, buscarle en los lugares familiares, evitar cosas que te recuerdan a él/ella, sentirte vacío, no encontrar sentido a la vida…

Algunos de los síntomas anteriores también se pueden experimentar en un duelo normal, pero no con la misma intensidad ni durante un tiempo tan prolongado.

Toma conciencia de la diferencia entre duelo y depresión clínica, y ten en cuenta que esta última puede traer una sensación de culpa persistente, pensamientos de suicidio o preocupación por la muerte, alucinaciones o, a nivel físico, movimientos o habla lenta, incapacidad para hacer las tareas del hogar o del trabajo, etc.

Consejos finales para sobrellevarlo

Son muchos más los consejos útiles para saber cómo aceptar la muerte de un ser querido, tantos como duelos y tantos como personas. Te hemos contado lo que suele funcionar a nivel general, como el acompañamiento de la familia, pero cada cual recurre a sus propios medios. Mientras sean sanos para ti y funcionen, adelante.

Por ejemplo, dada la importancia que tienen en la actualidad las redes sociales, muchas personas las usan tratando de encontrar apoyo. Posiblemente el/la fallecido/a tenía perfiles en Facebook, Twitter u otras, y algunas de ellas dan la posibilidad de transformarla en una cuenta conmemorativa.

De hecho, es probable que se hayan escrito ya mensajes de despedida en sus cuentas personales, y se pueden conservar. Resulta reconfortante conocer el legado inmaterial que esa persona dejó en vida.

Esperamos haberte ayudado aun cuando no podamos evitarte el dolor, que es solo tuyo y es una prueba fehaciente de que la otra persona ha sido parte de tu vida. Aprender cómo superar la muerte de un ser querido no es fácil, pero se puede.

VALORACIÓN DEL ARTÍCULO
5/5

ARTÍCULOS RELACIONADOS

¿Necesitas ayuda?

Si necesitas ayuda profesional para sobrellevar una pérdida no dudes en preguntarnos.

PODEMOS AYUDARTE