coche fúnebre

Coches fúnebres: qué son, qué los identifica y mejores marcas

La evolución de los coches fúnebres a lo largo de la historia da para un artículo infinito, pero como queremos despejar las dudas habituales sobre qué es un coche fúnebre, qué tipos existen o qué características los convierte en aptos para dar un servicio fúnebre, hemos intentando no extendernos demasiado. Toda la información sobre la carroza fúnebre a continuación.

Qué es un coche fúnebre

El coche fúnebre es aquél vehículo especialmente diseñado para trasladar un atáud o féretro con la persona fallecida y que utiliza la empresa funeraria para desplazarlo desde el velatorio hasta el emplazamiento en el que tiene lugar el entierro o cremación.

En pueblos con menos habitantes en los que el recorrido desde el velatorio o iglesia hasta el cementerio es corto es normal ver cómo los familiares y amigos del difunto siguen al coche fúnebre en procesión y andando, para lo cual el conductor debe conducir a una velocidad realmente baja.

En funerales de Estado o en aquellos relevantes para la sociedad es habitual sustituir el coche por otro tipo de vehículo, como un helicóptero. En el caso de utilizar el vehículo fúnebre, también es común ver cómo lo acompañan policías o militares.

Cómo son los coches fúnebres: diseño y características

El diseño de un coche o carroza fúnebre es perfectamente reconocible.

Se trata de vehículos con chasis especialmente largo y tipo vagón que cuenta con las medidas adecuadas para transportar cualquier tipo de féretro, así como los ornamentos florales que familiares y amigos han aportado para expresas sus condolencias.

El coche se divide en dos partes: la cabina del conductor, en la que caben 3 personas (conductor del vehículo fúnebre y dos acompañantes del difunto); y la parte trasera en la que se instala el ataúd con la persona fallecida, que suele tener cristales transparentes para verlo desde el exterior.

Un punto especial que hay que mencionar tiene que ver con la fijación del féretro al coche para evitar movimientos y posibles accidentes. Para hacerlo bien, estos coches disponen de unos armazones metálicos que garantizar la seguridad del viaje del difunto en la caja fúnebre hasta el cementerio.

Es la propia funeraria la que dispone de una flota de coches fúnebres que pone a disposición de los clientes, algunos con cristales cubiertos con vidrio polarizado o con equipaciones espciales como bocinas, campanas o sirenas.

A veces, con el objetivo de transportar una gran cantidad de flores y coronas, resulta necesario emplear más de un vehículo.

Historia y origen de la carroza fúnebre

Las primeras reseñas de vehículos funerarios datan del siglo XVI y se localizan en Inglaterra, país en el que se utilizaban caballos para mover a las carrozas fúnebres de aquel entonces.

En América también se veía este tipo de vehículo fúnebre un siglo después.

La utilización de estos vehículos especiales vino originada por las prohibiciones de enterrar a los fallecidos dentro de las ciudades, con el consiguiente desplazamiento de los restos mortales que esto conllevaba.

Por matizar todavía más, fue George Shilliber el inventor del primer coche fúnebre conocido a través de su marca: “Shillibeer´s Funeral Coaches”.

En estas épocas era habitual utilizar una serie de elementos a través de los cuales se podía saber si la persona pertenecía a clase alta o si era hombre o mujer:

  • Si la persona pertenecía a la burguesía o a la aristocracia, el vehículo mostraba plumas d eavestruz. Cuántas más plumas, más rica era la familia.
  • Cuando los caballos eran negros, se trataba de un hombre.
  • Cuando los caballos eran blancos, el fallecido era mujer, aunque también se utilizaban para hombres solteros.

Decir también, como dato curioso, que cuando el propietario de la funeraria no disponía de caballos del color correspondiente, los teñía para realizar el servicio, adaptándose así a las costumbres del momento.

Ya en 1907, y atendiendo a lo publicado en la Revista Scientific American, podemos hablar de coches fúnebres con motor, pero los caballos no se sustituyeron hasta 1920.

El estilo de coche sobrio que conocemos actualmente no comenzó a utilizarse hasta después de 1945, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial.

Mejores marcas y modelos populares

El coche fúnebre es considerado un vehículo de lujo y son marcas como Cadillac, Lincoln, Mercedes-Benz, Jaguar, Dodge o Chrysler las que los fabrican en mayor medida, aunque también encontramos coches fúnebres Ford, Volvo, Chevrolet y Opel, entre otros.

Eso sí, ninguna de las marcas mencionadas tiene un catálogo de vehículos fúnebres ni los promociona como tal por el miedo de que la gente asocie la muerte con su imagen de marca.

Además, muchas trabajan de forma similar, fabricando el vehículo estándar y después adecuándolo al diseño de coche fúnebre.

¿Dónde comprarlos?

Las empresas funerarias interesadas en comprar un vehículo funerario se dirigirán a las oficinas de la marca en cuestión a solicitar modelos y precios.

Estos coches pueden comprarse totalmente nuevos, pero también pueden comprarse en el mercado de segunda mano, aunque no suele ser la opción habitual.

Calificación:
5/5
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